martes, 10 de noviembre de 2009

"Nada hay más perfecto que el Amor”

“Aunque tuviera el Don de Profecía y descubriera todos los misterios – el saber más elevado -, aunque tuviera tanta FE como para trasladar montes, si me falta el AMOR nada soy.


Aunque repartiera todo lo que poseo e incluso sacrificara mi cuerpo, pero para recibir alabanzas de nada me sirve.


El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo.


No se alegra de lo injusto, sino que goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo.


El amor nunca pasará. Las profecías perderán su razón de ser, callarán las lenguas y ya no servirá el saber más elevado. Porque este saber queda muy imperfecto y nuestras profecías son algo muy limitado; y cuando llegue lo perfecto, lo que es limitado desaparecerá.


Cuando era niño hablaba como niño, pensaba y razonaba como niño. Pero cuando me hice hombre, dejé de lado las cosas de niño.


Así también en el momento presente vemos las cosas en un mal espejo y hay que adivinarlas, pero entonces las veremos cara a cara.


Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré como soy conocido.


Ahora, pues son válidas la FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR; las tres, pero la mayor de éstas tres es el AMOR.” Cor. 13: 2,13.






Y de esta forma el Apóstol San Pablo les habló a los discípulos refiriéndose al mayor de todos los Dones EL AMOR. Nos hace una invitación a ser como niños en nuestra manera de ser, amar a las personas por lo que significan para nosotros.



Cuando crecemos olvidamos nuestra inocencia, nos invadimos con la realidad de la vida, con el “no tengo tiempo”, soy un adulto, y vemos el amor, el matrimonio como una ridiculez, un sentimiento solo para enamorados tontos, algo de uso exclusivo y unos que otros privilegiados.



Olvidando que fuimos creados con amor por nuestro creador, y que cada acción que emprendemos debe y tiene que llevar amor.



El amor se percibe, se siente y se vive.



No quedó en la pre-historia, ni es solo un buen tema para una canción, ni un buen argumento para una telenovela, incluso en un buen sexo hay amor, transformado en satisfacción personal, amor a sí mismo pero amor en sí.



Para llegar y sentir un buen orgasmo hay amor.



En la procreación hay amor.
En el nacimiento de una criatura, un nuevo ser, hay amor.


La Descripción más perfecta del amor se llama: DIOS. Incluso Lucifer amó tanto a Dios que quiso ser como el, y se llevó unos cuántos ángeles consigo en rebeldía para igualar a Dios.



Hombres y Mujeres llegan a amar tanto a sus cuerpos y sus figuras que se convierten en homosexuales, bisexuales y lesbianas.



El culto del hombre a la mujer es tal que lo lleva a la Infidelidad.



El culto de la mujer hacia sí misma la convierte en feminista y convierte al hombre en machistas.



Miles de hombres y mujeres a nivel mundial se hacen amadores del dinero, esclavos del sexo, dependientes del que dirán y enamorados de sí.



Hombres y mujeres al amarse contraen matrimonio y crean hogares bendecidos por Dios.



Podemos amar a tantas personas, tantas veces, amar a nuestros enemigos como Jesús nos dijo en las escrituras.





Habitamos en el planeta más hermoso del universo y que el Creador nos pudo otorgar.
Habitamos en el país más perfecto y espectacular que la Madre Tierra pudo parir.
Aún así no nos es suficiente para nosotros, y no lo ha sido porque no le hemos dado amor.
Y no será suficiente hasta que aprendamos a amar y a dar amor a los que nos rodea.



Por lo que podríamos decir; que el amor existe y está en cada uno de nosotros, la diferencia la hacemos nosotros mismos cuando decidimos a quien amar y a quien servir.



Lexie Ivanova

No hay comentarios:

Publicar un comentario